Existe una necesidad médica no cubierta que consiste en encontrar métodos eficaces para el diagnóstico de la enfermedad de la válvula aórtica calcificada (CAVD) en estadios tempranos. Aproximadamente entre el 2 y el 4 % de las personas mayores de 65 años desarrollarán la CAVD, y el 25 % de las personas de este grupo de edad con síntomas de la enfermedad tienen un 50 % más de riesgo de padecer problemas cardiovasculares. Además, existe un 80% de riesgo asociado de que la enfermedad avance a lo largo de 5 años hasta llegar a la insuficiencia cardíaca, la sustitución de la válvula aórtica o la muerte. El diagnóstico precoz de la CAVD mediante la detección de la calcificación de la válvula aórtica podría permitirnos mejorar el tratamiento clínico del paciente.

Los investigadores del CNIC han identificado cuatro genes de expresión diferencial cuyos niveles de expresión circulante pueden determinar si un sujeto presenta calcificación de la válvula aórtica, ya sea en una etapa clínica o subclínica. Estos genes también pueden utilizarse para el diagnóstico diferencial entre la CAVD y la calcificación de la válvula aórtica subclínica. Se busca a empresas de diagnóstico/biotecnología para un acuerdo de licencia. 

La hipertensión pulmonar (HP), definida como el aumento de la presión sanguínea pulmonar media por encima de los valores normales, abarca una serie de trastornos caracterizados por el aumento de la resistencia vascular pulmonar y el deterioro progresivo del ventrículo derecho. La incidencia de la hipertensión pulmonar en la población es elevada y se asocia con una alta morbilidad y mortalidad. Aproximadamente dos tercios de los pacientes con disfunción ventricular izquierda (sistólica o diastólica aislada) desarrollan hipertensión pulmonar. Actualmente, hay una falta de tratamientos para la hipertensión pulmonar.

Los investigadores del CNIC y de CLINIC han descrito un nuevo tratamiento efectivo para la hipertensión pulmonar de diferente etiología, tanto crónica como aguda. Han descubierto que la estimulación selectiva de los receptores adrenérgicos beta-3 tiene un efecto beneficioso en la hipertensión pulmonar.