Job Verdonschot: "El siguiente reto es integrar la genética en los programas de formación en cardiología"
Job Verdonschot, del Centro Médico Universitario de Maastricht y del Instituto de Investigación Cardiovascular de Maastricht
Job Verdonschot, MD, PhD, es genetista clínico y profesor asociado en el Centro Médico Universitario de Maastricht y en el Instituto de Investigación Cardiovascular de Maastricht. Dentro del Departamento de Cardiología, es el director de la Unidad de Cardiogenética, que constituye una parte esencial del centro de referencia para enfermedades cardíacas hereditarias raras.

- ¿Disponemos de datos fiables sobre cuántas personas están afectadas en Europa?
Es difícil proporcionar cifras exactas. Las miocardiopatías son un grupo amplio de enfermedades y solo algunas son genéticas. Además, muchos pacientes no se han sometido a pruebas genéticas, por lo que los casos suelen estar infradiagnosticados.
Por ello, existe un fuerte impulso hacia una mayor implantación de las pruebas genéticas.
- ¿Cómo está evolucionando el manejo de las miocardiopatías a nivel internacional?
Se han logrado avances significativos. Hay grupos especializados y consejos centrados en la genética cardiovascular que están elaborando guías y recomendaciones.
Sin embargo, la genética sigue siendo adoptada principalmente por quienes ya tienen interés en ella. El siguiente reto es integrarla plenamente en los programas de formación en cardiología.
- ¿Qué líneas de investigación son más prometedoras para mejorar los resultados en los pacientes?
Yo destacaría dos áreas. La primera es mejorar la predicción del riesgo. Cuando alguien tiene una mutación genética, a menudo no sabemos si desarrollará la enfermedad. Poder predecirlo con mayor precisión ayudaría enormemente a pacientes y familias.
La segunda es el desarrollo de terapias, especialmente la terapia génica. Este campo avanza rápidamente, aunque aún está en etapas iniciales.
- En su opinión, ¿se puede afirmar que la teapia génica está avanzando rápidamente en este campo?
Sí, pero todavía es temprano. La seguridad sigue siendo una preocupación clave y algunos ensayos se han interrumpido debido a complicaciones. Uno de los mayores desafíos es administrar la terapia de manera eficaz al corazón.
- ¿Consideran los pacientes opciones reproductivas tras un diagnóstico genético?
Sí, cada vez más. Muchos pacientes preguntan sobre opciones como el diagnóstico genético preimplantacional (DGP) para evitar transmitir una enfermedad genética. En el pasado, esto se utilizaba principalmente para enfermedades graves de aparición temprana, pero la perspectiva ha cambiado. Ahora también se consideran ciertas enfermedades cardíacas genéticas y la concienciación está creciendo.
- ¿Colabora con otros centros a nivel internacional?
Sí, colaboro con colegas en Madrid desde las primeras etapas de mi doctorado. Seguimos trabajando estrechamente juntos. En 2020 recibí una beca de movilidad para visitar el CNIC durante tres meses, pero lamentablemente la pandemia de COVID-19 lo impidió. Espero tener la oportunidad de visitarlo en el futuro.












