La inflamación es un motor activo del desarrollo de la placa aterosclerótica y un factor de riesgo para los incidentes ateroscleróticos. Por lo tanto, es de suma importancia comprender los mecanismos que subyacen a estos procesos inflamatorios y poder desarrollar nuevos diagnósticos y modalidades de tratamiento para los trastornos ateroscleróticos.

Los investigadores del CNIC, la FJD (Fundación Jiménez Díaz) y la UAM (Universidad Autónoma de Madrid) han realizado un estudio para identificar nuevos anticuerpos que muestren reactividad frente a la placa aterosclerótica. Han descubierto que uno de estos anticuerpos reconoce una deshidrogenasa mitocondrial del metabolismo de la prolina (PRODH). Los niveles de esta proteína se incrementan en el plasma de los ratones ateroscleróticos y de los humanos con enfermedad de las arterias carótidas, lo que apoya el uso potencial de esta PRODH como biomarcador de la aterosclerosis.

Los nuevos biomarcadores de aterosclerosis buscan mejorar el diagnóstico y pronóstico de esta enfermedad. El CNIC, en colaboración con investigadores del DKFZ han descubierto una familia de 18 anticuerpos que presentan reactividad frente a la placa de ateroma, de tal manera que se podrían utilizar para diagnosticar la enfermedad. Además, la administración del anticuerpo A12 previene la progresión de la aterosclerosis y reduce los niveles de colesterol libre y LDL.