La inmunidad entrenada se puede definir como una memoria inmune innata de-facto que induce, en las células inmunes innatas, una respuesta inflamatoria y antimicrobiana mejorada. Las células inmunes inatas pueden ser entrenadas para exhibir una respuesta mejorada y más duradera a las infecciones posteriores con componentes microbianos. Es importante destacar que esta respuesta aumentada puede desencadenarse contra agentes patógenos diferentes de los que inducen el entrenamiento. Sin embargo, mejorar la respuesta heteróloga de las células inmunes innatas entrenadas es complicado.

Investigadores del CNIC, junto con investigadores de dos universidades estadounidenses (Syracuse University y SUNY Upstate Medical University), han descubierto que el uso de inhibidores de SHIP-1 aumenta la respuesta no específica de las células inmunes innatas entrenadas. Esta actividad reforzada abre la puerta a una mejora en el tratamiento profiláctico y/o en la prevención de enfermedades infecciosas.